Quito,
Domingo, 18 de Diciembre de 2011 00:00

COPLAS, VERSOS Y CANCIONES NAVIDEÑAS

ico_foto


En el país se han desarrollado los villancicos por devoción popular, para rendir tributo al recién nacido.


coros1

Sin importar la época que se hable, en el pasado o en el presente, siempre que se topa el tema de los villancicos es imposible no mencionar la simiente que dejaron los españoles.

El profesor Justino Cornejo, en su libro ‘Chigualo, chigualito' dice que los juegos de palabras y canciones de Navidad son casi en su totalidad de origen español. "El aporte indio es casi imperceptible", ya que ni siquiera en el incanato se registran canciones de compositores indígenas, más bien eran letras escritas por españoles versados en la lengua indígena.

Quizá, lo único seguro al hablar del villancico es que proviene, o es supervivencia, del llamado autosacramental, que en la Edad Media adornó las misas y festividades con coplas "frescas y sencillas, simplonas o a veces maliciosas", recogidas por juglares que cantaban poesía profana y poesía religiosa.

Pero a nosotros nos interesa la canción que habla exclusivamente de la fiesta de Navidad: el Niño, la Virgen María y San José; Santa Isabel, y a veces los reyes magos y los pastores; los priostes y los padrinos; la mula y el buey; la estrella o lucero que guía a los curiosos; el portal o pesebre, o cualquier otro motivo navideño, es el único villancico que hay en Ecuador.

Antes, los villancicos podían ser recitados y cantados. Muchas veces, la tradición oral era la única manera de mantener su actualidad, porque en otros tiempos, la mayoría de los copleros no sabían leer y escribir.

Esto produjo que las coplas se vayan acomodando de acuerdo con las necesidades del momento, por eso no es extrañar que existan varias versiones de cada canción. Por ejemplo, la antigua letra del conocido villancico Los peces en el río repetía los versos: "Brincan y bailan los peces en el río".

Entonces la pregunta es: ¿los villancicos que cantamos son producto ecuatoriano? La respuesta, según Cornejo, es sí y no. Sí porque hay una cosecha ecuatoriana de letras llenas de expresiones tradicionales; y no, porque gran parte del material proviene de España. Esto se puede comprobar porque en gran parte de América se canta el mismo cancionero de villancicos con variaciones; incluso, existen cambios en los villancetes cantados en distintas zonas de un mismo país.

Además, los villancicos se van impregnando de marcas identitarias locales como la geografía, la flora que representa, e incluso el simple hecho que el niño Jesús en estas tierras tiene nombre y, a veces, también apellido. No son pocos los ejemplos recogidos por Cornejo donde se menciona al niño Manuel o Manuelito, nombre que viene del bíblico Emanuel.

Muchos de los villancicos y coplas navideñas se convirtieron durante una época en canciones de cuna; en cambio, otros villancicos pasaron hace mucho tiempo del ámbito erudito al dominio popular, en donde se han nutrido, y algunas veces se han convertido en cantos y coplas con tintes más pícaros que navideños, como sucedió en los prohibidos chigualos manabitas, que eran coplan que se hacían entre juegos, en una reunión muy amena en la que los padrinos y priostes siempre incluían alcohol. Dado el momento, lo invitados pedían taparle la cara al Niño.


( 23 Votos )
 

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

SECCIONES Padres e Hijos | Ellos y Ellas | La vida hoy | Vida Práctica | Mi Ecuador | Contáctenos

UTILIDAD Servicios | Horóscopo | Agenda | Corazones Solitarios | Código Deontológico

COMUNIDADES RSS icon_rss | Twitter icon_twiiter | Facebook icon_facebook

ANUNCIE AQUI Tarifario

grupo_comercio

"Derechos reservados 2009. GRUPO EL COMERCIO C.A.
Queda prohibida su reproducción total o parcial, por cualquier
medio, de todos los contenidos sin autorización expresa del
Grupo EL COMERCIO C.A."

Powered by iconoit